Feeds:
Entradas
Comentarios

Olymp Trade apk descargar Ah, ¡la magia del celuloide! Celuloide, celuloide… Celuloide es una palabra que parece inventada por Martes y Trece, pero no, nada de eso. Es tan real como la celulitis. Tan real como que las obras del “séptimo arte” se proyectan en la “gran pantalla”… ¿o quizá no? No, más bien no. Lo de la gran pantalla ha pasado a la historia. Aún recuerdo cuando, de pequeño, iba al cine con un señor que decía ser mi padre, y seguramente lo era, porque pagaba mi entrada sin pedirme nada a cambio. Y eso sí que era una gran pantalla… Vale que yo también tenía unas dimensiones más reducidas, pues mi joven organismo todavía tenía que dar el estirón, pero no cabe duda: aquello eran unas salas enormes.


Niños y niñas, ESTO es un cine. Ahora, id a cambiaros los pañales.

(seguir leyendo…)

El título lo dice todo. Caminando por ahí me encontré con una zapatilla deportiva (”bamba“, como decíamos de jóvenes) que tenía metida una lata de cerveza en su interior.

Por supuesto, mi primera idea fue… ¿quedará cerveza dentro? Y la segunda, ¿estará lo bastante fría? Probablemente la respuesta fuese “no” a ambas preguntas, así que descarté la posibilidad de obtener algún tipo de botín líquido, y me dispuse a contentarme con el “premio” fotográfico.

Comprar LTC No dudé en hacerle una foto porque, un par de días antes, dejé pasar una estampa similar. Resulta que pasaba por un lugar céntrico y vi una silla (mobiliario urbano) con dos zapatos de mujer delante. Dos zapatos negros de tacón algo gastados pero perfectamente colocados el uno junto al otro, perpendiculares a la silla. Y no había cerca ninguna mujer descalza. Pero por pereza o simple gilipollez, no afoté aquella estrambótica escena (enlace a la RAE por cortesía de la Asociación de Víctimas de la LOGSE).

(seguir leyendo…)

Nueva visita al súper, y nuevo dilema: ¿qué dentífrico elegir? La vez anterior había caído en el truco más viejo del mundo: Colgate Protection Caries, una pasta de dientes que jugaba la carta de lo tradicional y que, en efecto, era lo de siempre, pero en el mal sentido.

Por eso esta vez acudí al súper algo cabizbajo y desencantado. Si uno ya no puede encontrar algo auténtico, algo genuino, cuando compra dentífrico, ¿qué le queda? Nada, o muy poca cosa. Así que esta vez iba a jugar fuerte. Sí, iba a castigar a Colgate y a Binaca. Compraría otra marca. Y rápidamente la encontré: Signal. Había dos modelos: uno se llamaba “Signal Protección Anticaries“. Se parecía demasiado al Colgate Protection Caries. Aunque es curioso, porque este no era Protection Caries, sino Protección Anticaries. Esto me hizo reflexionar brevemente sobre los nombres de ambos dentífricos, y darme cuenta de lo absurdos que, en cierto modo, son. “Colgate Protection Caries” da a entender que protege a tus caries, para que las conserves muchos años y nadie las aleje de ti, pues no hay nada más cruel que separar a un hombre de sus dientes picados, ennegrecidos o directamente putrefactos. Por otro lado, “Signal Protección Anticaries” podría interpretarse como una protección contra los anticaries, es decir, evita que ningún anticaries se te acerque. Es otra forma de garantizar que tus caries disfruten de una vida plácida y sin sobresaltos.

(seguir leyendo…)

Comprar Qtum en Honduras En apenas 5 semanas a partir de hoy, si no antes, ya se habrá desatado la locura de todos los años. Es por ello que los “Tocapelotas Navideños” están intensificando sus preparativos para que todo esté a punto en la gran fecha, que para ellos es el 1 de diciembre. No obstante, son muchos los que desconocen el intenso trabajo desarrollado por esta organización tanto en Navidad como el resto del año, y es por ello que he considerado oportuno dar a conocer su importante y a menudo polémica labor en este pequeño reportaje de investigación.


Diciembre. Mes maldito por excelencia y hábitat natural de los Tocapelotas.

(seguir leyendo…)


En mi siguiente visita al súper, me sentía algo culpable. Tanto blanqueador, tanto Triclene, tanto cristal refrescante y limpiador, tantas cajas relucientes… Todo eso me estaba alejando del auténtico espíritu del dentífrico, de lo natural, de lo tradicional. Me sentía sucio, muy sucio. Podía lavarme y blanquearme los dientes mil veces, pero no lograría quitarme ese sabor de sofisticación impostada, de egocentrismo dental. Había caído en las redes del marketing y de los cuentos chinos. Aquellas pastas de dientes tan chulas me estaban llevando por mal camino, y cada vez necesitaba más novedades y más rarezas para sentirme satisfecho. Más compuestos de nombres esotéricos e indescifrables, más destellos en la caja, más propiedades inverosímiles… Si seguía así, terminaría mal o peor.

(seguir leyendo…)

Mi siguiente estudio versa de nuevo sobre un Colgate. Éste lo compré porque quería dejarme estar ya de blanqueadores, pero sin renunciar a mi experiencia con los cristales limpiadores. Fue así como me decidí por “Colgate MaxFresh con Cristales Refrescantes Cool Mint“, otro nombrecito pa mear y no echar gota.

He de ser sincero y reconocer que, aunque no sea manifiestamente blanqueante, la caja es de un azul reflectante que me encanta y que tuvo mucho que ver en mi elección. Digo que no es “manifiestamente blanqueante” porque, aunque no se anuncie como tal, lo cierto es que en la parte de arriba dice “Dientes más blancos“. Bueno, para ser exactos, dice esto: “NUEVO! Una Nueva Dimensión de Frescor - Dientres Más Blancos“. Por una parte, extraña que se hayan comido el signo de exclamación “¡” al principio, pero lo realmente interesante es eso de “una nueva dimensión de frescor“. Ya empezamos con las tonterías y las frases que no tienen ningún sentido. ¿El frescor tiene dimensiones? Y, si las tuviera, ¿sería posible inventar una nueva? No, no, que nadie me responda. No me interesa lo más mínimo.

(seguir leyendo…)

Tras mi aventura con el Binaca Aquafresh nosequé, decidí regresar a mi querido Colgate. Es mi marca favorita, lo reconozco. No sé ni por qué, la verdad. Al fin y al cabo, “Colgate” también es un nombre bastante tonto para una marca. Suena a “Colgante“. Aunque seguramente, se debería pronunciar “Colgueit“, pero como en la piel de toro somos un poco cazurros para estas cosas, decimos “Colgate” tal cual suena y nos quedamos tan anchos. En fin, lo que importa es que me planté delante de los estantes de los dentífricos, reduje mis opciones a los Colgates, y elegí otra caja bonita, pero no plateada como la otra vez, sino dorada como un lingote de oro.

(seguir leyendo…)

Inicio mi ronda de análisis de los dentífricos con éste en particular. Creo que lo he comprado bastantes veces por un motivo: la textura diamantina de su caja, que es de un plateado brillante por el lado donde pone “Blanqueante“. Es curioso, pero los dentífricos blanqueantes no usan una caja totalmente blanca (que sería lo lógico), sino que van siempre en un envoltorio sembrado de destellos, reflejos plateados, estrellitas, etc. Ya digo que a mi esas chorradas me atraen como una joya a una urraca, pero a decir verdad, no me gustaría nada que mis dientes blanqueados fueran así, con un brillo tan metálico como el culo de Robocop. Parecería el malo de una película de James Bond, o un adolescente virgen perdido y granujiento con una ortodoncia XXL.

(seguir leyendo…)

Entradas antiguas »